LA ISLA MISTERIOSA. Julio Verne

Tiene que ser algo fascinante tener noticia de un lugar que no aparece en los mapas, un enclave que haya quedado sin cartografiar al margen de la Geografía “oficial”. Julio Verne sabía mucho de estos temas así que hoy, 8 de Febrero, para festejar que se cumple el 189º aniversario de su nacimiento, Letras Parlanchinas viaja a “La Isla Misteriosa”. la-isla-misteriosa-blog-lp
Por favor, desconectad los móviles. No hay cobertura en el “paradero desconocido”.
NO HAY GPS Y EL ÚNICO AIR BAG ES UN GLOBO
La trama de esta famosa novela nos traslada a 1865, en plena Guerra de Secesión Americana, la que enfrentó al Norte contra el Sur para abolir la esclavitud, y nos presenta a cinco hombres de distinta clase y condición unidos por un único deseo: huir de la ciudad sitiada de Richmond, donde se encuentran prisioneros, como sea…
El “como sea” se materializa en forma de globo aerostático, lo que lleva al ingeniero Ciro Smith, su fiel criado negro Nab, el corresponsal del New York Herald Gedeón Spilett así como al marino Pencroff y a su ahijado Harbert a no pensárselo dos veces y subirse a bordo del mismo a pesar de la tempestad de mil demonios que está arreciando fuera. Por cierto, también escapa con ellos el perro de Ciro, “Top” (para que veáis que Disney no fue la primera en ponerle mascotas a los protagonistas).
No hay que saber mucho de aeronáutica para darse cuenta de que “globo” y “tempestad” no casan bien en el mismo contexto y, si bien el aerostato libró una titánica lucha contra el Señor de los Vientos y las Tormentas, tras varios días y miles de kilómetros recorridos, se precipitó al mar con toda la carga humana y canina…
Suerte que los “náufragos del aire” arribaron a tierra firme. Para no tener GPS les fue bastante bien.
EL MANUAL DEL SUPERVIVIENTE
¿Qué pasos debe dar el superviviente cuando ha tocado tierra?. Lo resume muy bien el lobo de mar Pencroff:
“-Procedamos con método; estamos fatigados, tenemos frío y hambre; por consiguiente, lo primero que hay que hacer es buscar abrigo, fuego y alimento. El bosque tiene leña, los nidos de las aves, huevos; falta buscar la casa.
-Pues bien- respondió Harbert-. Yo buscaré una grieta entre las rocas y espero que acabaré por descubrir un agujero donde podamos meternos.”
Con un tesón y un espíritu infatigables, el agujero en las rocas se convirtió en “Las Chimeneas”, su nuevo hogar, y con el descubrimiento de nuevos cursos de agua dulce y las primeras expediciones para reconocer el terreno, nuestros protagonistas se encuentran en condiciones de hacerse la gran pregunta:
¿DÓNDE ESTAMOS? ¿ISLA O CONTINENTE?
ilustracion-de-la-isla-misteriosa-blog-lpEs la pregunta del millón pero, sin instrumentos de medición a mano, el ingeniero Ciro Smith sólo puede confirmar que se hallan en una isla remota del Océano Pacífico y que las perspectivas no son demasiado halagüeñas:
“Esta isla no ofrece ni siquiera un puerto que pueda servir de escala a los buques y es de temer que se encuentre situada fuera del rumbo que siguen ordinariamente, esto es, demasiado al Sur para los barcos que frecuentan los archipiélagos del Pacífico, y demasiado al Norte para los que se encaminan a Australia doblando el Cabo de Hornos. No quiero ocultar a ustedes nada de la situación.”
Los astronautas del Apolo 13 habrían dicho: “Houston, tenemos un problema”. Ciro Smith y sus compañeros se aplicarán el lema de “cuando la vida te dé limones, haz limonada”: a partir de ahora tendrán que pasar una larga temporada en la isla, eso sí, habrá que encarar la situación con espíritu positivo o, como dice Pencroff:
“Solamente pido una cosa. Que no nos consideremos como náufragos, sino como colonos que han venido aquí para establecerse y colonizar”.
Ok, Pencroff, a partir de ahora “Letras Parlanchinas” os llamará “colonos”.
HOGAR DULCE HOGAR… CON NOMBRE PRESIDENCIAL
A las cosas hay que ponerles nombre… y a las islas también. Y como nuestros protagonistas son muy patriotas, decidirán llamarla “La Isla Lincoln”, en honor a su presidente norteamericano, el gran Abraham Lincoln.

Ilustración original. Museo de Julio Verne en Nantes.
Ilustración original. Museo de Julio Verne en Nantes.

Un gran nombre para una isla que “se parecía a un animal fantástico, a una especie de pterópodo monstruoso que estuviese dormido sobre la superficie del Pacífico”.
En el libro encontraréis una ilustración de la Isla Lincoln realizada por el propio Julio Verne y, si su forma ya resulta extraña, su interior os desconcertará por la mezcolanza de áreas frondosas y fértiles con otras arenosas y volcánicas. Vamos, que la Isla Lincoln es el paraíso para cualquier zoólogo, botánico, geólogo o marino. Y si nosotr@s, los lectores, nos pudiéramos “meter” en las páginas de la novela y acompañar durante una temporada a Ciro y sus amigos, volveríamos a casa con una licenciatura en ingeniería y en química bajo el brazo así como con valiosísimos conocimientos náuticos y de supervivencia. Me da en la nariz que el libro preferido de MacGyver era “La Isla Misteriosa”…
EL MISTERIO DE LA ISLA LINCOLN
El hecho de que los colonos no hayan podido dilucidar las coordenadas exactas de la Isla Lincoln ni identificarla con ninguna conocida no es la única incógnita que presenta este enclave ya que, desde el primer momento en que llegaron a ella, han tenido lugar todo tipo de sucesos extraños e inexplicables, como si hubiera “algo” o “alguien” que les vigilara de cerca y se adelantara a sus necesidades proporcionándoles una ayuda que casi roza lo sobrenatural…
Sólo voy a revelar que, en este asunto, hay un guiño a otras novelas de Verne lo cual resulta muy emocionante para los que somos aficionados a sus historias…
Está visto que Jack Shepard y sus compañeros de “Perdidos” (“Lost”) no fueron los primeros en devanarse los sesos intentando descubrir los secretos de la isla donde naufragaron. Y está claro que J. J Abrams ha bebido de las fuentes vernianas de “La Isla Misteriosa”.
Esta novela me gustó mucho y no sólo por la intriga de su trama sino, sobre todo, por sus personajes, unos hombres valerosos unidos por su inquebrantable amistad y una poderosa fe en la Providencia y en sus propios recursos para hacer frente a los desafíos que les plantea la Isla Lincoln.retrato-de-julio-verne-blog-lp Como suele pasar en las novelas de Julio Verne, el aluvión de datos científicos es generoso y demuestra los grandes conocimientos del escritor francés en estos temas pero, como ya he comentado en otras ocasiones en el blog, no dejéis que el “rollo científico” (discúlpeme, Señor Verne) os disuada de leer esta novela u otras suyas ya que tenéis la opción de las versiones reducidas que os permitirán disfrutar las aventuras en un formato “XS”. “La Isla Misteriosa” me la he leído en versión íntegra pero con otros títulos de Verne he elegido las versiones juveniles y he disfrutado igualmente. Lo importante es leer.
¿EXISTE LA ISLA MISTERIOSA?
Al margen de los derroteros que sigue la novela (y que no voy a detallar), me pregunto si hay posibilidad de que exista “realmente” la Isla de la que habla Julio Verne. Algun@s dirán que si la mayoría de los artefactos que “soñó” el escritor galo han visto la luz años más tarde, ¿por qué no habría de pasar lo mismo con la Isla Lincoln?. Además, el mapa que dibujó Verne es muy prolijo en detalles y las descripciones que hace en la novela dan la sensación de que se la conoce como la palma de su mano…
Otr@s dirán que hoy en día no es posible que exista la Isla Misteriosa porque nada escapa al ojo de Google Earth y, en cuanto a la minuciosa descripción de la isla llevada a cabo por el autor, solamente se debe a su portentosa imaginación, la misma que llevó a Tolkien a “crear” su “Tierra Media”.
¿Qué creo yo?. Bueno, creo que todo es posible y más si Julio Verne está detrás… y que desearía que existiera la Isla Lincoln pero no me gustaría que su emplazamiento fuera conocido porque entonces empezaría el turismo masivo, la especulación inmobiliaria y quién sabe si cualquier tipo de experimento científico así que creo que lo mejor es que la Isla Lincoln, esté donde esté, permanezca envuelta en las nieblas del misterio y sólo nosotr@s, los lectores “aventureros”, Julio Verne y el grupo de Ciro Smith sepamos de su existencia.

Anuncios

2 comentarios en “LA ISLA MISTERIOSA. Julio Verne

  1. Una buena amiga me sugirió para este mes un artículo de Julio Verne y de hecho compré un libro para documentarme “Julio verne y la cocina – la vuelta al mundo en 80 recetas”, lamentablemente no me ha llegado y no he podido realizarlo, supongo que se habrá quedado en la isla misteriosa. Muchas gracias por el artículo muy divertido e interesante, este hombre fue un visionario además de un increíble escritor de ciencia-preficción. Besos y enhorabuena.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Koketo,
      Lamento que tu libro de las “80 recetas” se haya quedado en la Isla Misteriosa. Si quieres podemos ir juntos a buscarlo, eso sí, de la cocina te encargas tú 🙂
      Me alegro mucho de que te haya gustado el artículo. Me ha pasado al revés que a ti: yo pensé que no me daría tiempo a publicar la reseña y fíjate, al final lo conseguí por los pelos, ja, ja. Ya me están entrando ganas de leerme otra de Julio Verne, a ver cuál cae esta vez…
      P.D: Cuando el libro de las “80 recetas” llegue a tus manos, ya te quiero ver haciendo recetas dignas del paladar de Phileas Fogg ¿eh?. Tienes un año entero, hasta el próximo 8 de Febrero, para cocinarlas…

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s