EL SEÑOR DARCY Y LA SEÑORITA BENNET CELEBRAN EL ANIVERSARIO… DE JANE AUSTEN

Diciembre es una época muy especial para los fans de Jane Austen ya que se cumple el aniversario de su nacimiento (16 de Diciembre de 1775) y ¿qué mejor forma de celebrarlo que hablando de su novela más famosa?. Me estoy refiriendo, por supuesto, a “ORGULLO Y PREJUICIO”.
El título de la obra ilustra muy bien los malentendidos que pueden crearse por culpa de estos dos malos consejeros: Don Orgullo y  Doña Prejuicio, encarnados en los personajes respectivos del Sr. Darcy y la Srta. Elizabeth Bennet.
La historia, como much@s ya sabréis, tiene lugar en la campiña inglesa, a principios del siglo XIX y nos presenta al joven, rico y apuesto soltero Sr. Bingley tomando posesión de la mansión de Netherfield Park. Su presencia crea absoluta expectación entre las madres de hijas casaderas de Hertfordshire, entre ellas la “desesperada” Sra. Bennet quien, con cinco hijas solteras aun por situar, pone sus ojos en el recién llegado con la mejor de las perspectivas en mente.
Y los mejores augurios parecen sonreír a la señora pues, en el baile de bienvenida local, el amable y dicharachero Sr. Bingley queda prendado de la mayor de las Bennet, la bella y dulce Jane. Mejor no se puede empezar…
Bueno, no vayamos tan deprisa porque, junto al encantador Sr. Bingley encontramos a sus taimadas hermanas (en especial, Caroline), y a su amigo, el Sr. Darcy, dueño de la gran mansión de Pemberley, con “Matrícula de Honor” en los apartados de Guapo, Soltero y Rico y con un suspenso “de los que hacen historia” en la asignatura de “Cortesía y Etiqueta” (hoy diríamos “asertividad”) al negarse a bailar con la hermana de Jane, Elizabeth Bennet. ¡Menuda humillación para la dama ser rechazada en público!.
¡Y encima con esta frasecita, soltada a media voz para mortificación de la muchacha!. ¡Ah! ¿Qué no sabéis cuál es?…
“Puede pasar pero no es lo suficientemente hermosa para tentarme”.
Esas palabras, que más tarde pesarán como una losa en el alma de su autor y han quedado grabadas para la posteridad en los anales de la Literatura, van a dar comienzo a una tensa relación entre el susodicho caballero de Pemberley y Elizabeth (Lizzy para los amigos) quien, afortunadamente, además de bella, posee un gran ingenio que esgrimirá frente a las estocadas verbales de aquel. Tras una serie de episodios y circunstancias que van poniendo de relieve el sincero interés de Bingley por Jane, Darcy empezará a darse cuenta de que él mismo también está sucumbiendo a los encantos de Lizzy, (¡ironías de la vida!) y no le pasa desapercibido el terreno sumamente peligroso en el que su amigo y él se están moviendo pues, aunque las jóvenes son hermosas y agradables… ¡ojo con el clan Bennet!. Aquí hay que darle la razón a Darcy, al menos en parte, ya que la madre es una bocazas sin medida, las hijas pequeñas unas descaradas y el padre excesivamente permisivo. Vamos, que podría decirse que “a los Bennet hay que darlos de comer aparte”.
La “madeja de lana de Hertfordshire” se va a ir enmarañando más con la aparición de otros dos personajes tales como el Sr. Collins, el insoportable primo de las muchachas que viene dispuesto a buscar esposa entre los muros de Longbourn, el hogar de los Bennet, y el Sr. Wickham, un encantador militar que, ¡casualidades del destino!, conoce al Sr.Darcy desde la infancia y no guarda buenos recuerdos de él…

Los comentarios vertidos por Wickham confirman a Lizzy la desfavorable opinión que ésta tiene de Darcy y cuando, de la noche a la mañana, éste y los Bingley abandonan Hertfordshire alegando negocios en Londres, no le cabe la menor duda de que esa marcha precipitada lleva la firma de Darcy y el sello de la astuta Caroline. Y con “Netherfield Park” cerrada a cal y canto, las esperanzas de un feliz matrimonio para Jane parecen haber quedado en el limbo…

Imagen cedida por cortesía de Belenworld
Imagen cedida por cortesía de Belenworld

“-¿Puede usted negar que ha hecho eso?- preguntó Elizabeth.
-No he de negar que hice cuanto estuvo en mi mano para separar a mi amigo de su hermana, Lizzy, ni que celebro el haberlo logrado. He sido mejor con él que conmigo mismo (…)
-Pero no es sólo en ese asunto- prosiguió ella- en lo que se fundamenta mi disgusto. Su carácter me había sido revelado hace muchos meses ya por un relato que me expuso Mr. Wickham. Sobre el particular ¿qué puede usted decir? (…)
-Tiene usted mucho interés por lo que afecta a ese caballero- dijo Darcy con tono menos tranquilo y el rostro enrojecido.
-¿Quién que conozca las desgracias que ha sufrido puede dejar de interesarse por él?
-¡Sus desgracias!- repitió Darcy desdeñosamente-. Sí, sus desgracias han sido grandes, en verdad.
-¡Y usted es el culpable!- exclamó Lizzy, enérgica (…)” 

Esto es lo que sucede en “Orgullo y Prejuicio” y en las demás novelas de Jane Austen: al principio parece que todo va a viento en popa y, de repente, la trama se ramifica en senderos de intrigas, secretos y malentendidos que ponen a prueba el amor verdadero. La genialidad de Jane Austen está en su capacidad para mantener en vilo a los lectores introduciendo sorpresas y desenlaces inesperados así como en su estilo elegante e irónico al retratar la sociedad de la época. Pero, si después de dos siglos sus novelas continúan fascinando a la gente es, sobre todo, por la universalidad y actualidad de los temas que tocan pues ¿no es el AMOR uno de los grandes anhelos del ser humano? ¿y acaso el DINERO y las APARIENCIAS no tratan de seguir marcando las pautas en nuestra sociedad todavía tan preocupada por “el qué dirán”?.
Por eso, en el siglo XXI, la estela literaria del Sr. Darcy y la Srta. Bennet es más brillante que nunca y la prueba de ello la tenéis a un golpe de click de ratón. Si navegáis por la red encontraréis una numerosa bibliografía dedicada a los personajes de Jane Austen en forma de secuelas, precuelas, versiones alternativas, modernas adaptaciones e incluso la incursión en géneros tan dispares como los zombies, los vampiros y el steampunk. La blogosfera, por su parte, está llena de bitácoras sobre el “universo” de Jane Austen y si queréis informaros sobre las últimas novedades al respecto os recomiendo el blog Austenesque Reviews, de Meredith Esparza. Está en inglés pero si os manejáis con la lengua de Shakespeare lo encontraréis muy interesante y entretenido.
Por supuesto, toda obra literaria que se precie tiene su reflejo en la pequeña y la gran pantalla y, como tal, “Orgullo y Prejuicio” no podía ser menos. Yo, en particular, me quedo con dos: la magnífica serie de la BBC con Colin Firth y Jennifer Ehle y la película protagonizada por Keira Knightley y Matthew Macfadyen.
¿Os animáis a viajar por las páginas de “Orgullo y Prejuicio”?. Hertfordshire, Hunsford, Pemberley y Meryton son sólo algunas de las inolvidables paradas que este itinerario tiene reservado a los lectores ávidos de buenas historias…
¡Bienvenidos al “universo” de Jane Austen!.

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